Todo es azul.  Un vídeo de The Blaze. El cielo cae sobre la arena y el mar. Todo lo oprime. Todo se comprime en una línea y se desdobla desde la línea. La frente contra la pared, las pestañas rozan la cal. La mirada comienza hacia un cuarto oscuro. Territorio. Lugar de la mirada y sus ventanas. Un pasillo umbrío y profundo. Una cuerda para no perder el camino de vuelta. Un cuchillo para cortar la cuerda. Eco de  la humedad al fondo. Avanzar oscuro casi negro.

 

Todo comenzó con el frio y el frio avanzó hacia el comienzo. Descomprensión del azul hacia la superficie. Córtense las cuerdas en el placer de la luz que abre las aguas oscuras, en el placer de la reverberación de la sangre en las arterias. Danza el fuego. ¡Qué se libere el humo de las formas y se pierdan las palabras de las ideas de las imágenes!

 

En una playa hacia la espalda de un hombre. Extiende el brazo para tocarle y ver su rostro y saber quién es. Quién eres. Quiénes somos en el encuentro.

 

 

Fotografía de Mariah Carvalho; texto de Pablo Trenor

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