Por: Bárbara Arcos

Imogen Cunnigham nació en 1893, en Postland. Formó parte del grupo F/64, caracterizado por el uso de un diafragma más cerrado para conseguir una imagen más nítida. Defensorxs de la fotografía no manipulada, pues su fundamento se basa en un realismo estético y un control técnico propiciado por la técnica de exposición y revelado de sistema de zonas inventada por Ansel Adams.

Fotografía en blanco y negro. Escena de interior. Primer plano de una cama deshecha sobre la que hay una pinzas de pelo. Las sabanas permanecen arrugadas hacía el lado derecho de la imagen, creando una especie de semicirculo en el que descansan los objetos sobre la superficie plana del colchón.

Fondo compacto negro por los bordes superiores, del que resaltan los pliegues, ondulantes mediante el contraste de claro-oscuro.

Destaca la cercanía y cotidianidad de la fotografía cuya belleza radica en la forma, en el despliegue y pliegue de las telas, que simbólicamente no llevan de vuelta a lo natural, mediante la abstracción y la composición armónica de la proporción áurea.

Una imagen que muestra una textura suave, potenciada por un velo que provee a los colores negros de una tonalidad más baja, tibia, silenciosa y serena.

La luz llega desde el lado izquierdo, una luz natural procedente de una ventana.

Su perspectiva juega con una línea recta semi oblicua desde el borde de la cama, donde se encuentran los objetos esparcidos-a los que considero el punto de tensión, por su extrañeza, en contraposición a las líneas curvas que forman los pliegues, que ofrecen frescura y movimiento, un elemento orgánico capaz de adentrarnos hacía nuevos parajes.

Imogen Cunningham, The Unmade Bed, 1957

 

 

 

 ©Imogen Cunnigham. The unmade bed. 1957.

Deja un comentario

requerido*